Todo camino tiene su final, toda historia ha de terminar, y aunque dicen que los finales felices existen, creo que no son más que historias sin terminar.

a menudo encuentras momentos, o buscas situaciones o simplemente reflejas realidades en ciertas canciones, para de alguna forma sentirte comprendido cuando de verdad te encuentras perdido.

aparecen puertas de repente, muros de frente, escondites capaces de albergar al más impuro de los dementes, cientos de clavos ardiendo que al cogerlos te quemas mientras alguien te observa sonriendo.

en estas situaciones a menudo no queda más remedio que poner fin a la historia, tocar tus propias canciones, sentir y escuchar tus propias emociones y atenderlas, como no, porque son el problema y también son las soluciones.

y en ese momento estoy, ahora me toca a mí, quitando cada uno de esos clavos ante la atenta mirada de quien manda, abriendo esa puerta, cruzando por ella y con la vista puesta al frente. Mejoraré mi futuro, pero atendiendo primero a mi presente.

en la inmensidad del desierto
en la intimidad de tu rostro
en la más lejana de las galaxias
o en la más cercana de tus caricias

en la altura más fría de este planeta
en el más profundo de los agujeros
en una vida llena de sorpresas
o en este infierno que parece un coladero

en tu mente o en mi demencia
en tu casa o en la mía
en un momento o para toda la vida
te amaré por siempre
aún más de lo que te amo todavía.

salgo a pasear por la ciudad, camino entre la gente, veo la gente pasar y me pregunto si en sus mentes todavía existe el verbo amar.

continuo por la acera camino a no recuerdo que lugar, miro a los alrededores y siento un pequeño escozor provocado por una herida que sigue estando en mi corazón

de repente necesito pararme y echar la vista atrás, observo su tendencia, me fijo en su caminar, su sonrisa es ajena a todo el sufrimiento que crea al pasar.

me he vuelto invisible he llegado a pensar, la gente no me mira, no se dan cuenta de mi caminar. Pero desde esta situación anónima puedo seguir, o parar! y a la gente retratar.

quizás este paseo no me vaya a solucionar, quizás cada paso sea una forma de volverme a alejar, o quizás desde esta invisibilidad tenga, de nuevo, una nueva oportunidad.

decido apoderarme de la situación, y al colarme en tu regazo escucho tus latidos palpitar, y tu sonrisa resonar, y tu dulzura sonrojar. Y pienso, porqué no, que en esta vida de maldad más me vale una sonrisa que tener que volver a mirar atrás.

Entradas más recientes Entradas antiguas Página principal

Llévatelo a casa

ISBN: 978-1-4092-2739-7
Editor: Lulu.com

Support independent publishing: buy this book on Lulu.

Comprar en Amazon.com

Contacto: juandi@demenciafebril.com