Intenté dibujar sentimientos
en papel de hojas
creadas a partir de sueños,
donde mi pluma no fuera mas
que el bálsamo de mis quemaduras
y mis letras se casaran
con el sentir de sus adjetivos.
Intenté que en aquella
comunidad de heridos dementes,
donde no hay agua sino sal,
y el aire es más espeso
que el sudor de nuestras frentes,
descubrieran aquella gruta
que al fondo localizaba
naturalidad en sus elementos.
Fracasé en el intento
y hoy planto a mis dibujos,
si con letras no formo palabras
y mi mirada se esconde detrás de un post-data,
quizás aquel aire denso,
infranqueable por mis silbidos moribundos
esté ganando un terreno
que mi pluma no pueda;
no quiera reconquistar.
Entre intenté y fracasé
sólo me queda empezar a perder,
y con ello un sueño
y media ilusión abandonaré;
y que aquella pluma deje de curar
y aquel papel me comience a enterrar
como en un otoño que llega con precocidad.
En mi lecho quiero estar solo,
sin ese aire que me hace asfixiar,
pero con esa pluma tornada a eternidad,
y sin letras,
pues éstas no se hablan
y ya no las quiero adjetivar.
Hablé de: demencia febril , fracase , intente , poesia
Obedezco las leyes del destino
y siento su nuevo fulgor,
como en una taza de acero
sostengo que lo propio de la vida
reside en el amor.
invento mil fantasías
de acuerdo a mi vida,
ignoro las sensaciones
que declaro perdidas,
sufrago los vientos,
embisto la paz,
intento que no quede tiempo
para matar la ideología de la razón.
estremezco los sentidos
aturdidos por aquel zumbido,
de un animal, de una sensación,
de un momento en la vida
que deslumbró mi corazón.
Mato, hiero,
no se como decirte que sólo a ti te quiero
Y me vuelvo a morir,
otra vez,
al ver que mi alma no dispone de tu querer.
Y me vuelvo homicida,
y me siento sin calor,
y me vuelco de otro lado
que sitúe mi cara al lado del perdón.
Y con esto y con todo
me pides que aún sea mejor,
que te vista sólo de mi amor,
de mi seguridad, de mis dudas y creaciones,
y me sientes alejado y te sientes consternada,
y me olvidas, y me desprecias
y sólo así consigo oír tu voz...
Descubrí en la oscuridad el tacto que tenía la maldad, memoricé su hedor, escuché su murmullo y obvié la existencia de un mundo mejor
Al fondo de aquella sensación sólo se encontraba tu voz, sobrepuesta a la oscuridad, como si de alguna manera pudiera ser capaz de iluminar toda aquella habitación.
Intenté acercarme a ella, pero sólo existía tu voz, no había rostro, no había corazón, no existía una forma capaz de identificar esa sensación
Desorientado ante aquella situación, ensordecido por sólo oír tu voz, quemado en la piel por el tacto de aquella maldad decidí que en aquel momento tenía que parar, que no existía un mundo donde la oscuridad reinase sobre la felicidad, donde el amor careciera de forma, donde el mar secara cada corazón y donde la vida no fuera más que sensaciones aisladas en cualquier rincón.
Entonces entendí que aquella habitación, la oscura, la maldita, no sería mi última sensación... cerré de nuevo los ojos, y obvie el retumbar de aquella voz, y guardé mis manos del tacto y mi mente vacía dejé. Y en aquel momento vi tu rostro deformado escondido en una fuerte distorsión, que azotaba mi cabeza, que agrietaba cada vena, que me expulsaba al confín del desamor.
Aguanté la envestida aún a costa de perder en ella mi razón, la distorsión mermaba.... y mientras en mis venas fluía una nueva sensación, una calma, una herida, un momento de vida, un renacer de aquel amor.
Hablé de: agobio , amor , demancia febril , habitacion , poesia , renacer , sentimientos
Imposible sensación me desata la subversión del desconocimiento hacia lo cierto, del incremento de lo que siento.
Nunca pude decidir entre el bien y lo peor, jamás me decidí entre la vida o estar arriba, pero se, que si no me inquieto, si no hago una elección, el infierno en su mas puro esplendor comerá de mi negra carroña, dormirá en mi dulce estación y se apoderará de mi bella creación.
Jamás Satán entro en mis planes, jamás pensé en hacerle llorar, pero juro, delante de lo mas puro, que un día desde el cielo o el sitio mas oscuro, acometeré mi empresa, mataré a mi presa, seguirá conmigo esa enorme belleza.
Hablé de: demencia febril , luchar , poesia , satan
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