Me degollaste la mirada, me pisaste el corazón, me sentiste en la distancia en un canto al desamor.
Sentiste mi pena y ni si quiera quisiste oír mi explicación, me mentiste, me encerraste en una oscura habitación.
Sentí la noche sobre mi espalda, aún recuerdo aquella luna, llena, que vestida como Judas en aquella última cena, sentenció de cara una muerte antaño ya anunciada.
Ya no se reconocerme y ni siquiera siento un ápice de calor, si la vida hay que sentirla y cada día carece de explicación, yo me bajo de este tren buscando de nuevo mi rincón.
Hablé de: amor , demencia febril , poesia , rincon , sentimiento
Entender tan solo una porción de la palabra escrita, inventar siquiera una mínima parte de expresión, llegarte al alma, y que conozcas mi pasión, no es más trivial que sentirte alegre en esta vida
de escasa fortuna y perpetuo perdón.
Intento dibujar mis sentimientos, intento, porqué no, que tú los sientas bien adentro, por eso salgo desnudo en este blog, por eso siento, y a menudo eres tú parte de mi canción, que con sentimientos compartidos el mal nos afecte dividido entre dos.
Empecé con esto como vía de escape, continué buscando el escape de esta vía, y entre tanto y tanto una idea yo te canto, y entre tanta canción salida, desde el corazón parida, intento que en este espacio encuentres también tú, un pedazo de esa canción.
Siento el mal a mi alrededor, siento su aliento, cuando respiro siento como arde mi pulmón.
Siento como me conduce, a sabiendas de lo que me seduce, a un infierno, a su feudo, a su maldito bastión.
Veo sus ojos, solo se desprende maldad, quiero apartar la mirada pero algo me dice que no, así que le miro a la cara, y aunque no oigo su voz, grito en silencio clamando su perdón.
Pero todo llega a su fin, sus garras afiladas han llegado hasta mí, el dolor provoca que deje de sufrir y mi alma se aleja a un destino que yo no decidí.
Me desmayo, pues no soporto tanto dolor, y aún viendo su mirada en mi interior no entiendo si la vida merece la pena, o si fue suficiente ésto para poder pedirte perdón...
Hablé de: demencia febril , dolor , mal , perdon , sentimiento
Vivo en un mundo de ilusiones, de parcas pasiones de relojes que limitan las emociones.
Vivo en un rincón sin parada, en una esquina estancada, en un señor de violenta mirada.
Vivo pero no se vivir, sonrío sin que nada me haga reír, amo, que es lo único que me hace sentir feliz.
Canto porque no se cantar, escribo, o al menos hoy lo vuelvo a intentar, lloro aunque no se si por pena o por pura maldad.
Y muero cada día que termina, con cada tecla que golpeo y cada momento que se avecina porque simplemente no oigo tu voz.
Hablé de: demencia febril , pensamiento , poesia , sentimiento , vivo
Caminando por la gran vía, no recuerdo si era de noche o tal vez ya fuese de día, comencé a sentir una extraña sensación.
Sentía que detrás de mí corría una sombra, que sus pasos alcanzaban a los míos mientras sin sentirlo, sin agobio y sin creer haberlo vivido, se colaban en mis poros los deseos de quienes antes de mí por aquella acera habían caído
Paré frente a un espejo esperando que si bien de mí apareciera el reflejo, de aquellas sombras pudiera al menos discernir sus formas.
No conseguí ver nada más que mi rostro, sin compañía, sin aquellas sombras que yo aún sentía. Sin aquel frío que desde el comienzo de la calle aquellos entes me traían, sin aquella vida, que antes de salir de casa yo sentía que tenía.
Y comencé a finalizar, y mi cuerpo apenas ya se podía tocar, y las sombras se comenzaron a colorear y mi vida, que tiempo atrás dejó de funcionar, se quedó en un recuerdo que apenas hoy quiero recordar...
Pienso en el viento, en su movimiento, en como torna su forma.
Pienso en sus vuelos, en sus idas y venidas, en como sería mi vida, pienso que si pudiera a su antojo deslizarme seguramente quisiera en él quedarme.
Sin secretos, sin color, sin tan siquiera una muestra de rigor, sólo manda su espíritu, su libertad, sus ganas de querer llegar siempre un poco más, su dulzura en las caricias o su fuerza en la desquicia.
Y lo veo en tu cabello, en tu forma de abrazarme, lo veo en cada palabra de amor que de tu boca se desprende, lo siento en mi piel, lo acojo en mi corazón, lo mantengo escondido para no perder la razón.
PD: Feliz año a tod@s!
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